12/20/2005

El Gordo de 2005 lo cantarán los “abueletes de San Ildefonso”

Engañifa Press, 21 diciembre 2005 – El sano hábito de ridiculizar a nuestros simpáticos ancianos se extiende como la pólvora y todos nos regocijamos por ello. En efecto, los organizadores de la Lotería de Navidad 2005 han sorprendido a propios y extraños con una idea perversa y rompedora: reclutarán a unos cuantos carcamales para que se tiren dos o tres horas cantando los números que van saliendo del bombo.

Eleuterio Carrascosa, uno de los agraciados, comenta que “estoy encantado con este trabajillo, es el primero que me dan desde que me prejubilaron con treinta y cuatro años y contrataron a mi propio hijo pagándole la mitad. Está la cosa muy mala. Pero mira, a ver si con este empleo me puedo pagar una operación de riñón en una clínica privada, que la seguridad social me puso en lista de espera poco después de la guerra civil y aquí me ve, todavía con el mismo riñón hecho mixtos y meando por la oreja. Por cierto, mi señora también se ha apuntado, a pesar de que la artrosis la tiene hecha un guiñapo y la tendrán que colgar de unas cuerdas para que se mantenga erguida. Cogerá las bolas con la boca y ya verás las risas que nos echamos todos como se le caiga la dentadura. Bueno, me voy que tengo el ensayo general”.


La idea de sustituir a los tradicionales “niños de San Ildefonso” por los “abueletes de San Ildefonso” responde a la política presupuestaria estricta de los responsables del organismo “Loterías y Apuestas del Estado”. Borja Schwercherzagger, delegado adjunto de puteríos y ceniceros, señala que “nos ahorramos cuarenta euros por cabeza, ya que los niños habían apelado a los sindicatos para presionar por unos salarios más altos, y nosotros no podíamos pagarles tanto porque entonces los beneficios para los ricachones de siempre serían de 300 billones de Euros solamente. Una cifra que no podíamos aceptar, sobre todo porque no cubriría los fiestorros y las facturas de los clubs de alterne que hay que reembolsar a nuestro Consejo de Administración. Que les den por c*** a los niños de San Ildefonso”.

Toribio Agarraúras, Jefe de la Delegación de Lotería Nacional de Nechite (Granada), explica que, además de las exigencias económicas de los niñatos,se estaba poniendo chunguillo eso de encontrar chavales dispuestos a berrear numeritos como tontopollas; ¡je! cualquiera aparta hoy a un niño de 9 años de su moto o sus politonos y lo viste de traje y corbata... En primer lugar, los niños prefieren birlar el dinero a sus padres en lugar de ganárselo, cosa que es muy normal y yo no censuro. En segundo lugar, los que al final aceptaban exigían rapear los números en vez de cantarlos y nos amenazaban con degollar a uno de los notarios en público si no añadíamos a su salario botellón y porros gratuitos por cada premio que fuera saliendo. El presupuesto no daba para más y mi amigo José Mari planteó la idea de explotar a nuestros queridos mayores, que de todas maneras son unos lentos y no hacen más que estorbar.”


Los vetustos integrantes del nuevo “Gordo” tienen que cumplir ciertos requisitos: superar los 90 años de edad, una buena condición física (se harán tests de resistencia, incluyendo ejercicios acrobáticos en barras paralelas), dos carreras universitarias, buenas dotes de comunicación, SAP, C++ y Java, francés, griego, catalán y swahili. Los “abuelotes” cobrarán 20 Euros por cinco días de trabajo, incluyendo ensayos, montaje del escenario, decoración, equipamiento técnico y fabricación de las bolas de madera a partir de árboles que tendrán que talar ellos mismos.


También ha trascendido que Lotería y Apuestas del Estado había barajado la posibilidad de sustituir al calvo de la Lotería por un calvo de los de siempre, es decir, con bajada de pantalones y raya en medio. La idea era también ahorrar unas pesetillas sustituyendo al actor inglés que actualmente encarna al famoso calvo por un anónimo ciudadano de Alcantarilla llamado Terencio, cuyo trasero encarnaría el papel de calvo.


Sin embargo, esta idea ha sido finalmente rechazada ante la energética protesta de la Iglesia Católica durante los dos últimos meses. Obispos, prelados, y aves de rapiña en general se declararon en huelga de crucifijos caídos y se echaron a la calle al grito de “no más culos por televisión; no más gueis (sic) ni lesbianos (sic) del copón”.


2 comentarios:

  1. A mí mientras me toque como si sale Marujita Díaz y canta los números metiéndose las bolas en el chow chow.

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  2. "SAP, C++ y Java"...jajaja, me han chivado que si hay empate, se decidirá teniendo en cuenta la experiencia en .net y PL/SQL.

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