1/16/2006

Se atreve a denunciar a un fumador por infringir la Ley del Tabaco y le queman vivo en pro de la tolerancia


Trullo Press, 11 de enero de 2006 – El año comenzó de mala manera para Salustiano Borcilla, alias “El Trunko” por su semejanza con una alcachofa. Salustiano fue ayer a trabajar en la gasolinera donde había servido combustible durante 40 años y, sobre las diez de la mañana, un cliente de apariencia farruca detuvo su automóvil y pidió que le llenara el depósito.

Dicho cliente malnacido, cuyo nombre permanece bajo secreto sumarial pero ya les podemos adelantar que se llamaba Ramiro Tejón y vive en la Calle Adoquines 14 (Palencia), se aprestó a encender un purazo tamaño familiar mientras Salustiano procedía a insertar el surtidor de gasolina en el vehículo. A la vista de lo cual Salustiano le conminó a que apagara aquello bajo serio peligro de reventón de los depósitos de gasolina y consiguiente armaguedón. Ante la resistencia cojonera del tal Ramiro Tejón, Salustiano procedió a amenazar al fumador con denunciarlo de acuerdo con las disposiciones de la reciente Ley del Tabaco.


Sin embargo, el bastardo no sólo se negó a fumar apelando a la tolerancia y su derecho a provocar cáncer a los demás, sino que, según testigos presenciales, se cagó en la ley literalmente, sacando un ejemplar del BOE que tenía en la guantera y defecando sobre la legislación, para solaz del resto de automovilistas que hacían cola.

Acto seguido, el enfurecido energúmeno propinó una paliza brutal a Salustiano con un bate de béisbol y un candelabro, clamando tolerancia para los fumadores por la gracia de Diox. Poco después le roció de gasolina y le prendió fuego, profiriendo gritos en pro de la convivencia pacífica y contra la marginación injusta de los fumadores.


La policía investiga ahora el paradero del posible asesino de Salustiano, si bien el Comisario Tarrasco, a cargo del caso, reconoce que “el tal Trunko, alias Cagarruta, se la jugó. Y se la jugó porque todo el mundo sabe que las leyes en España están para incumplirlas, y el que quiera aplicarlas se arriesga a que sus semejantes, con toda la razón del mundo, lo vapuleen por incordiar. Y fumar es un derecho fundamental, en gasolineras o donde te pille. Yo que quiere que le diga: este tío se lo buscó por su intolerancia clara”.

1 comentario:

  1. Me he reido mucho con este post. Magníficas fotos. Y la verdad es que la ley la están cumpliendo de aquélla manera porque eso de que el 98% de los bares menores de 100 m2 puedan elegir qué hacer, me parece mal. Todos han elegido que se fume, por lo que los que comemos en bares de menú del día en jornada laboral, seguimos tragando el humo que les sale de los... cigarros. Y habría que ir por ahí midiendo los metros cuadrados de algunos locales, que me da a mí que los hay más grandes de lo que dicen. Pero claro, así pueden hacerlo para fumadores.... HIJOS DE PUTA. He dicho.
    Sigue así, me parto.

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