2/13/2006

El Banco Central Europeo adoctrina a los jóvenes españoles para que de mayores sean buenos comerciantes y dejen de estafar al consumidor



Asaúras Press – 7 de febrero de 2006. El Banco Central Europeo (BCE) ha lanzado una campaña titulada “¿Timoteo tima a Tomás? ¡Toma tomate, Timoteo, porque temo que me times!”. El responsable de prensa y chiquilladas de la institución, Johannes Tesia, ha reconocido que “el nombre, además de absurdo, era más largo que la p**** de Rocco Manfredo, y no nos cupo en el folleto. Asín que (sic) hemos imprimido pancartas en lugar de folletos y las hemos repartido por los colegios de Madrid y otras ciudades chungas de España como Almería y Nechite”.



La campaña del BCE (no confundir con la conocida marca de bragueros) intenta concienciar a nuestros niñatos para que cuando crezcan y gestionen sus propios negocios no estafen al resto de sus conciudadanos. Las pancartas se han distribuido entre los alumnos de secundaria de las capitales de provincia españolas, aunque los del BCE han tenido cierta dificultad en encontrar a los alumnos en las aulas. La mayor parte de éstos se habían dispersado por tabernas, recreativos, fumaderos de opio y talleres de motocicletas que suelen hacer negocio en las proximidades de los institutos españoles de ESO.

El Sr. Tesia ha confirmado que la campaña era necesaria porque “España es el país de nuestro sistema solar en que más han subido los precios desde la entrada del Euro, y no parece que el fenómeno vaya a detenerse. De hecho voy a tomarme unas papas bravas ahora mismo porque si me las tomo dentro de una hora igual me las han subido cincuenta céntimos los muy sarracenos. ¡Andad con Dios!”.




Sin embargo, la campaña del BCE (no confundir con la famosa cadena de prostíbulos) no parece haber tenido el éxito esperado. La alta tasa de analfabetismo (96%) entre los alumnos de ESO españoles ha impedido que muchos puedan comprender por sí mismos el ya de por sí enigmático mensaje sobre ese tal Timoteo. Algunos alumnos han amenazado a sus padres con abrirles el gaznate a navajazos si no les decían lo que ponía en la pancarta, solucionando así el problemilla éste de no saber leer. Otros alumnos, sin embargo, han utilizado la pancarta como papel de fumar.

Es el caso de Juanmi, alias “El torito bravo”, que ha confesado que “tengo otras movidas en qué pensar, neng, por ejemplo que he dejao embarazada a mi churri, la Vanesa, y tiene 12 años neng, vaya movida, preñá antes de tener la regla, chungo, chungo. Voy a ver si me lío una macumbilla del amor que se me pase el mal rato. Aquí, enfrente de la comisaría de policía, pa provocar a los maderos cabr****s”. Dicho lo cual este quinceañero sagaz ha reunido pacientemente catorce kilos de hierba de un parque, los ha liado en la pancarta del BCE, y ha procedido a prenderle fuego a su magnífico petillas.