3/13/2006

Se impone la moda de los bancos de células madre



Migas Press, 9 de marzo de 2006 – Los súbditos españoles se han percatado de la importancia de preservar la salud de sus recién nacidos a base de guardar los tirajos y pegotes de carne que antiguamente se echaban a los perros después del parto (y que éstos no se comían los muy canallas).


En efecto, España se ha convertido en el primer país del mundo no ya en explotación laboral de becarios, sino también en número de peticiones para depositar células madre de los retoños en cualquier sitio, hasta en los buzones.

De hecho, ciertas entidades bancarias han presentado denuncias por vandalismo al percatarse de que sus clientes habían intentado introducir cordones umbilicales de sus nenes por las ranuras de los cajeros automáticos.

La desesperación de los vasallos por imitar a sus intrépidos príncipes no tiene límite, y algunos politicastros regionales han reaccionado con gran olfato electoral. El inefable James Bond andaluz, alias Manuel Chaves Sanguijué, ha añadido el depósito de cordones umbilicales a la lista de intervenciones subvencionadas por el SAS (Servicio Asesino con Saña, que se ocupa de dar muerte a los pacientes coñazo), junto al cambio de sexo de los burros, la castración a bocados y la lucha contra el estreñimiento a base de pólvora. Las listas de espera se cuentan por décadas, aunque el Presidente Andaluz ha garantizado que los cordones umbilicales serán depositados antes de que los bebés ingresen en un geriátrico.

Sin embargo, los métodos del SAS y de ciertos gerifaltes regionales han levantado polémica. Por ejemplo, el Presidente de la Comunidad Autónoma Murciana, don Ramiro Romira, alias capicúo, ha declarado que “nusotros (sic) lo que hacemos es pegal-le un hashazo ar niño, quitarle una pienna o un brazo, y guardarlo pa que fermente, y luego ese casho carne sirve pa curarle unas paperas, o una fiebre tifoidea, o lo que se prezente. Y si no a la cazuela y unas sopicas, hua, hua, hua”..


Estos métodos poco ortodoxos de ciertos servicios sanitarios españoles han sido duramente criticados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que los ha tachado de barbáricos y “gran put**da”. Sea como fuere, el depósito de pedazos de recién nacido está haciendo estragos y ya hay algún promotor inmobiliario que ha decidido invertir sus ganancias (equivalentes al salario obtenido durante toda su vida por 40.000 españoles honestos) en bancos de carne de niño.

Torcuato Gatos, de la promotora “Lucifer S.A.”, ha confirmado que “ya que dicen que la burbuja inmobiliaria va a explotar, pues vamos a crear la burbuja del condón ombilical (sic), y si es posible estafaremos a la gente con más gracia y en vez de guardar los condones (sic), los sacamos de contrabando en el mercado negro y los vendemos en Mozambique a dueños de hospitales privados sin escrúpulos del tercer mundo. Eso sí, como siempre, dentro de la legalidad y el más estricto respeto al libre mercado”.


Los Príncipes de Asturias han sido contactados por The Arrancapapas para que opinen sobre los hechos, pero lamentablemente el contestador nos advertía que su Alteza el Príncipe Felipe estaba jugando el campeonato de póker de Soria y no podía atendernos. Tampoco ha querido declarar la princesa Letizia, que simplemente ha dicho que espera tener muchos más hijos y satisfacer así a los contribuyentes que no saben qué hacer con esos salarios astronómicos que hay en España.

“Quiero hacer una colección de cordones umbilicales a juego con las cortinas de los siete dormitorios de la Zarcuela”
, ha declarado la señora Ortiz, antes de escupirnos merecidamente en el ojo como a buenos vasallos que somos.

1 comentario:

  1. Poca caña le das a la Casa Real para la que tenías que darle. Lo que tiene cojones es que estos vagos hagan algo con un dinero que no es suyo y a raíz de eso, se cambie la ley para que se puedan hacer esas coas. Me cago en la Monarquía. He dicho.

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