4/29/2006

Discurso íntegro del Presidente de Andalucía, Manuel Chaves, con ocasión de la adopción en ponencia del proyecto de Estatuto de Andalucía


Estimados andaluces, andaluzas, andalamierdas, prostitutas rusas y de las otras, traficantes de migas, ediles marbellíes varios:

Hoy estamos aquí, de cuerpo presente como quien dice, para proclamar la adopción de un nuevo Estatutoide que convertirá nuestra patria del nonaino y las urgencias hasta los topes en una “realidad nacional” fuerte y como Dios manda. Ya no seremos ficción ni nadie nos podrá llamar pobreticos.


Como siempre digo, el nuevo Estatuto, además de innecesario total, es un trabajo de todos los andaluces para el beneficio de algunos, sobre todo coleguillas míos de Marbella City que no voy a nombrar por modestia (y porque me han dicho que si los nombro me mandan a unos mercenarios especializados en extirpar prepucios).


(risas, aplausos y vómitos involuntarios por la emoción)

Gracias, gracias. O “Spasiva” como diría mi amigo Andrei Yusupof. ¡Saluda, Andrei!.

(más aplausos, Andrei saluda con un cheque en la mano y se produce el lanzamiento de ladrillos de goma como símbolo de amistad urbanística)

Sigo con lo mío. Este asombroso Estatutismo había devenido la prioridad número uno de este gobierno, una vez que servicios secundarios como la Sanidad, la Educación o la Seguridad Ciudadana, hubieron alcanzado el nivel recomendado por las autoridades de Haití.


De hecho yo no tenía otra prioridad alguna, vamos que no tenía nada que hacer. ¿Y por qué? Pues porque todo está ya tutiplein en Andalucía y nos aburríamos Gaspar Oxismo, mi Consejero de Presidencia, y yo que no veas. Venga póker, venga gallinita ciega, venga puticlubs. Nada, que nos aburríamos hasta en el chalet de Gaspar Oxismo, que tiene circuito de motos privado y está a 30 cm de la orilla del Mediterráneo.

Fue precisamente en el chalet ilegal de Gasparito, durante una partida de pocha con su Alteza Real el Príncipe Felipe, cuando me sobrevino la iluminación. Lo vi claro. Me dije: lo que quieren los contribuyentes andaluces es que mi gobierno malgaste sus impuestos en bla bla bla y reformas estatutarias surrealistas.

Asín que (sic) por eso hoy me aturullo de gozo al comunicaros que la potencia estatutorial (sic) o como se llame el chambao ese donde se hace el bla bla bla (sic), ha adoptado mi proyecto, que redacté anteayer después de una juerga en “Punto G”, un strip-tease de mi amigo Alexei Vladenovich, de aquí de Utrera.


Después de unos cuantos eructos y regüeldos de gin tonic al llegar a casa, me puse lápiz y papel higiénico en mano y escribí en el rollo de Scottex un estatuto de pe a pa, enterito, del tirón. Luego llegó la hora de limpiarse el culete y hube de tener cuidadín, pero esa eso otra historia que ya se ocupará la posteridad de contar a nuestros bisnietos.

(aplausos y pedos solidarios, lanzamiento de más ladrillos de goma y una muñeca hinchable de parte de Andrei Yusupof)


Pues bien, en el nuevo Estatuto ya no hay ni Servicio Andaluz de Salud ni Educación ni pijadas de esas. Estos gastos superfluos se suprimen a favor de inversiones urbanísticas muy chungas en los Parques Nacionales Andaluces, recientemente finiquitados por el gobierno central y cedidos a mi menda para que los liquide.

Y, amigos míos, esos Parquecillos están llenos de alimañas y hierbajos, asín que (sic) necesitan urgentemente buenas urbanizaciones y campos de golf. Es el futuro paradisíaco que nos espera a todos. Bueno, a unos más que otros, ja, ja. ¡Saludos a tu mujer, Andrei!.

(las mujeres de Andrei saludan todas entusiasmadas)

Para terminar, quiero ensalzar este Estatutillo, el Estatutoide de Andalucía, el Estachungo que dará un nuevo nombre a nuestro garito de Sevilla: en efecto, se aceptó la sugerencia de mi cuñado Tobías y Andalucía pasará a denominarse “realidad nacional transexual”, o algo parecido.

Por mor de flexibilidad y populismo bastardo, también aceptaremos como denominaciones válidas “surrealismo nacionaloide”, “ciencia-ficción patriotera”, o, si alguien tiene pretensiones creativas, “chanchullo nasioná on the rocks”.

He dicho.

(suena estentóreo el himno andaluz en versión reggaetón, mientras unas cuantas go-gos moldavas extorsionadas por la Consejería de Vida Alegre de Andalucía menean el esqueleto en torno a Manuel Chaves)




1 comentario:

  1. Desde Andalucía te escribo esto. Hasta los cojones estoy de la gentuza de esta comunidad: cazadores furtivos que pagan un dineral para cargarse animales en extinción, pisos no ya a pie de playa sino EN LA PLAYA, etc. etc. etc. ¿Y aquí lo que necesitan es un Estatuto? Vamos, no me jodas!!! Desde aquí apoyo a Venancio para que siga denunciando en tono cachondo todas las cazurradas andaluzas, que no son pocas.

    Abrazos

    ResponderEliminar