7/16/2006

Charla absurdilla con el Papa Benefistro XVI, alias Mazinger, después de su correosa visitilla a Valencia


El Papa nos recibe en su hotelillo humilde de cinco estrellas en pleno centro de Valencia, y nos abre personalmente el portalón plateado de la suite papal. Con una copichuela en una mano, un platillo de caviar en la otra y disfrazado de fallera para no desentonar, nos comenta lo bien que se lo ha pasado jugando al golf y comprobando lo que llama “milagro español”: que haya sequía y al mismo tiempo hectáreas y hectáreas de hierba bien regada para los ricachos. “Es obra del Señor”, nos dice al oído mientras se le escapa algún que otro perdigonazo de caviar. No es el Papa que estamos acostumbrados a ver, no es el Papa recto y mala sombra que todos nos imaginamos. De hecho no es el Papa: es un doble con bigote y mostacho a lo Groucho que no se parece a Benefistro XVI ni a cuatrocientos metros.

Protestamos compulsivamente y rompemos algunos de los jarroncillos de la dinastía Ming que el Sr Mazinguer utiliza como escupideras, y nuestra disconformidad tiene premio al fin: al cabo de siete horas aparece el Papa, con una bota de vino colgando del hombro (la sangre de Cristo, nos dice) y una butifarra colgando de la oreja (la carne de Cristo, nos comenta).

THE ARRANCAPAPAS: Buenos días, Papa, ¿o prefiere que le llamen Mazinguer?

PAPA BENEFISTRO: Prefiero que me llamen “el Exterminador”, pero en la intimidad llámeme Jacobo, que era mi nombre de soltero; antes de casarme con Dios, quiero decir. (se sonroja)



T. A.: Le voy a someter a una entrevista de ésas absurdillas, que consisten en una serie de preguntas pseudo-profundas que no servirían ni para analizar un boniato. Le aviso.

PAPA BENEFISTRO: Que Dios te perdone, si es que hay Dios. (se sonroja, se busca el pene bajo la sotana y con gran humildad echa una meadilla nerviosa en uno de sus jarrones de la dinastía Ming; éste es uno de sus caprichos más conocidos).

T.A: ¿Cuál es su opinión sobre las miserias del mundo moderno, las guerras, el hambre, las enfermedades?

PAPA BENEFISTRO: Yo de eso entiendo poco porque vivo como Dios, valga la redundancia. Qué le voy a decir… Creo que en un mundo como en el que vivimos, en el que selecciones de fútbol como la italiana y la griega se proclaman campeonas del Mundo y de Europa respectivamente, vamos directos al Armaguedón. Como el cambio climático no hay quien lo pare, pues lo que voy a hacer es promoverlo para que los pecadores se arrepientan lo antes posible. Total, a mí me quedan dos telediarios. Asín que (sic) me he agenciado un todo terreno para disfrutar haciéndolo todo fosfatina en los espacios protegidos de España (que es un decir) y contaminando al máximo.

T.A: ¿Pero no va todo ese pesimismo en contra de la esperanza que la Iglesia debe proporcionar a los feligreses?

PAPA BENEFISTRO: Mi esperanza está en los bancos suizos donde hago mis inversioncillas. Dejémonos de farsas ya.

T.A: ¿Su música preferida?

PAPA BENEFISTRO: “The mamas and the papas”, y sin afán de autobombo, que conste. Especialmente su canción “a capella” titulada: “I believe in God even though I crap on him sometimes”, cantada en directo por El Fary en la Feria de Málaga del año pasado, con gran éxito de público y varios suicidios.

T.A.: ¿Se manifestaría usted en contra de los gays, como lo han hecho los graciosos obispos españoloides?

PAPA BENEFISTRO: Sí, porque Dios no era gay, y si lo era al menos se lo callaba, como hace todo el mundo. A ésos que salen del armario les cerraba yo la puerta del armario de una patada para que les pillara el escroto.

T.A: Dicen que es usted un gafe o incluso el “anti-Papa” porque poco antes de aterrizar su jet en Valencia se produjo el accidente del metro en esa ciudad, con la muerte de varias decenas de cristianos, y encima el incidente se produjo cerca de la estación de metro llamada “Jesús”. ¿Es todo esto un símbolo de algo?

PAPA BENEFISTRO: Yo sólo digo que en Valencia hay mucho homosexualismo y mucho arrejuntao. Y que cada cual saque las conclusiones chungas que quiera.

T.A.: Para terminar, porque me ha vuelto el molesto picorcillo en el recto que le comentaba antes, quería que nos cantara algún salmo o saetilla que se sepa. Yo lo acompaño con esta pandereta.

PAPA BENEFISTRO: Lamentablemente ahora los católicos cobramos los salmos a precio de oro y si no se nos unta no soltamos ni un do-re-mi. Si no tiene piezas del preciado metal también aceptamos órganos como riñones o páncreas de niño tercermundista para venderlos en el mercado negro.

T.A: Pues nada, a joderse que nos quedamos sin cancioncilla. Un abrazo a la Santa Sede, que siempre la mencionan a la pobre con ese nombre tan raro que tiene. Con razón es Santa.

PAPA BENEFISTRO: Vaya tonterías que tiene usted, gaznápiro.

(el Papa Benefistro se echa al coleto un buen chorreón de vino de kalité y eructa divinamente. Nos conduce a la puerta blindada de su suite papal y, antes de mandarnos a tomar viento, nos regala una cruz de plástico, réplica exacta de la utilizada en “El Exorcista”, y nos guiña el ojo. Lloro de emoción cristiana y me alejo a grandes zancadas del humilde hotel de cinco estrellas)

2 comentarios:

  1. Sin duda una de las mejores crónicas en The Arrancapapas. Me he reído la hostia. Magnífico.

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  2. Es curiso que un hombre que reniega de la familia como el que más se ponga a defenderla.. Que defienda cosas que de verdad necesiten ser defendidas coño, que es que me pongo negra.. Todavía no he visto a ningún cura encabezando una manifestación contra la violencia de género..
    Me cago en dios aunque no exista

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