1/10/2008

La Sociedad General de Autores (SGAE) reclama canon a los escolares que entonen melodías en el recreo



Malnacido Press, 12 de enero de 2008 - La Sociedad General de Autores (SGAE) ha recrudecido hoy la recolección de justos beneficios allí donde éstos se puedan arañar, y ha llevado a los tribunales a 256 colegios de enseñanza primaria españoles acusados de no cumplir con la absolutamente imprescindible legislación sobre derechos de autor.

En efecto, varios criminales y maleantes implicados en el impago de derechos de autor (directores de escuela, tutores, y parvulillos de gran peligrosidad social) han sido denunciados por no pagar el canon de derechos de autor cuando entonaban canciones durante los juegos infantiles o los recreos, para detrimento de grandes efigies de la música española como David Bisbal, Leonardo Dantés, y Paritorio in the Night.

El "canon escolar de música bazofia", de gran prioridad para el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, impone el pago de 3.345 € por nota de canción o gorgorito exhalado en cualquier colegio españoloide. El impuesto se cobra independientemente de que el cantante desafine o sea una auténtica basura en términos generales.


Los 3.345 € representan un emolumento justo y proporcionado para fomentar la creatividad indecible de los grandes genios de la música que actualmente honran a nuestra patria dentro y fuera de nuestras fronteras. El Presidente de la SGAE, Eduardo "Teddy soplamocos" Bautista, conocido por la banda sonora original de la película "Don Erre que Erre", ha resaltado que "los grandes artistas españoles necesitan de este impuesto revolucionario para poder costear sus mansioncillas y jaguars, y así vivir decentemente. Si bien la SGAE reconoce que cantar "Bulería, Bulería" en el recreo cuando tienes 4 años es divertido y gracioso, no podemos dejar pasar el detalle de que hay que apoquinar, mire usté".

1.598 escolares se encuentran actualmente a disposición judicial para testificar ante diversos juzgados de menores, y la mayoría de ellos han sido imputados por "utilización ilícita de bazofia músical para salto a la comba" o "empleo ilegal de estribillos lamentables durante la rayuela". Los escolares se enfrentan a penas de cárcel de entre 2 y 5 años, y sus padres a cuatrocientas horas de audición de toda la discografía de "La Oreja de Van Gogh" con el nivel de agudos al máximo, por educar malamente a su progenie.


1 comentario:

  1. Maskaburras1:57 p. m.

    Pues qué quiere que le diga; a mí me parece que los casetes se graban que te cagas con los agudos al máximo, que pa qué hay que desperdiciarlos si ahí ponen el botoncico, digo yo.

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