2/20/2008

Cazan "in fraganti" a Al Gore tratando de calentar el planeta para poder forrarse con las ventas de su absurdo documental


Macarra Press, 23 de febrero de 2008 - Una pareja de turistas analfabetos de La Mojonera (Almería) que pasaban por el Polo Sur ha denunciado que el antiguo vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, estaría intentando incrementar la temperatura de la Tierra para vender más DVDs de su patraña sobre el cambio climático: "Una verdad incómoda".

El pérfido Al Gore fue divisado mientras empuñaba un lanzallamas contra la Plataforma de Hielo Ross de la Antártida. El incidente da la razón a los próceres de la patria española que, con gran humildad y gallardía, habían ya anunciado que lo del cambio climático era una estafa.



Eduardo Zaplana, del Partido Popular, se entrevistó con la pareja de turistas (uno de ellos, casualmente, es su cuñada) y afirmó en rueda de prensa que "hay informes de otros muchos ciudadanos que pasean el perro por las bellas praderas antárticas: el Alberto Gore éste, vaya elemento, se ha comprado un lanzallamas tipo Cadillac Escalade SUV, y lo enciende a todo lo que da para derretir el Polo Sur durante unas 8 horas al día".


Mariano Rajoy añadió que "un primo de mi primo, que es biznieto de Al Gore por cierto, le ha visto al tío ir en 4 x 4 a la panadería de la esquina, y luego dejarlo arrancado durante dos semanas hasta que se acabara la gasolina. Por supuesto, pone el aire acondicionado a tope y en invierno, y la calefacción también para compensar y no pasar frío. Con todos mis respetos y la admiración que me merece el ex-vicepresidente Alberto Gore, este hombre es un pelagatos malnacido que debería agonizar lentamente entre sus putrefactas entrañas".



Además, otros testigos, debidamente remunerados y autorizados por partidos de derechas de varios países, han confesado que Al Gore dedica los fines de semana a dejar toneladas de latas vacías en los campos que rodean su mansión, y si es posible añade botes de aerosol anteriores al Protocolo de Montreal sobre la protección del Ozono. No contento con eso, otros testigos muy fiables han relatado cómo el hijo de Al Gore, de apenas cinco años de edad, arrasaba el pasado mes 6.000 hectáreas de jungla amazónica el solito, con la ayuda de una sierra de juguete que le regaló su padre las pasadas Navidades.


Algunos ecologistas amargados, los espantabobos de siempre, han reclamado a las autoridades americanas que pongan coto a las actividades de Gore, pero el Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, ha replicado que "lo que hace el Gore está dentro de los estándares de polución permitidos en América. De hecho es raro que alguien contamine menos que él. El hecho de que Gore lo haga a mala leche no lo convierte en un acto criminal. Además, en España la gente se comporta peor todavía y no pasa ná de ná, así que no me toquéis los $&·$%·, que me quedan cuatro días de gobernante, por Dios bendito".


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