4/26/2008

Kennedy murió por un ataque alérgico, y "ETA estuvo detrás, vive Dios", según Ángel Acebes



Macario Press, 29 de abril de 2008 — El secretario general del PP y sabueso dicharachero en sus ratos libres, Ángel Acebes Jr., se ha mostrado harto provocador en la presentación de su biografía "Don eñe que eñe - Autoría intelectual de mí mismo", que ha tenido lugar en el Club de Lectores Irredentos de Majadahonda. Acebes ha explicado que su libro prueba que John F. Kennedy, antiguo presidente de los EEUU, no fue acribillado a balazos en el magnicidio de 1963 sino que sufrió "un desafortunado ataque alérgico que reventó su cavidad craneal porque fue muy fuerte fortísimo que te vacias. Me ha llevado 11 años de trabajo llegar a esta conclusión, y muchas anfetas, !digo, no!".


Ángel Acebes ha aclarado que si bien los sesos del afamado presidente explosionaron de manera fehaciente y pública, esto ocurrió no por disparos sino "a causa de un trauma fatal y explosivo-cóncavo con la autoría intelectual de ETA detrás de todo ello. Yo he descubierto que Kennedy era atrozmente alérgico a los palitos de merluza; pues bien, cifras obtenidas a base de sobornos por unos promotores coleguillas míos prueban que la importación de palitos de merluza en EEUU subió un 376% en los días previos al asesinato de Dallas".


Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid y pepera "hasta que me paguen mejor en otro sitio", ha suscrito la acertadísima tesis de Acebes. "Según yo misma, no hay bala visible alguna en ninguno de los filmes o fotos que todos hemos examinado alguna vez por Navidad, y la teoría de Acebes, respaldada por Frank Achela, de la Universidad de Pittsburgh, apunta a que el incidente está relacionado con el incremento de palitos de merluza en el mercado estadounidense que provenía sobre todo de Guipúzcoa. Lo que se ve en las fotos, si uno se fija bien, es un sospechoso individuo de tez morena, probablemente etarra o inmigrante, que se acerca a dar la mano a Jacqueline Kennedy pero eso que ofrece no es su mano real, sino una mano de pega con palitos de merluza clavados en ella a modo de dedos. Alguien conocía la alergia de Kennedy, y la utilizó secretamente, haciendo que todo pareciese un magnicidio a balazos normal y corriente", ha afirmado la Sra. Aguirre, alias "La Malpagá".


En la biografía del intrépido Acebes se cuenta también que ciertos testigos directos e invidentes declararon que paquetes abiertos de palitos de merluza fueron encontrados en los cuartos de baño de un restaurante próximo a la travesía presidencial y en el Air Force One, el jet del Presidente. Acebes ha concluído, además, que "no hay que olvidar que lo primero que solicitó de Juana Chaos cuando puso punto final a su huelga de hambre es un platazo de palitos de merluza con sesos de cerdo. Más claro imposible".

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