8/26/2008

Se adopta la Ley Anti-Lectura con el objetivo de promover la lectura en las Naciones Españolancias


Alaborsadiós Press, 4 de septiembre de 2008 – El Gobierno de las Naciones Españolancias (estado antiguamente denominado España) ha adoptado hoy una legislación revolucionaria, la egregia “Ley Anti-Lectura para Promoción de la Lectura, la Hortografía, Gramática la y” (sic). La Ley trata de aumentar un poquillo el porcentaje de españoles que declaran haber leído un libro o publicación cualquiera en los últimos 30 años (0,34%).


El Ministro de Curtura Española Nonainoná (sic) ha asegurado que “hemos querido incitar al sano hábito de leer siguiendo el ejemplo de la Ley Anti-Tabaco, cuyo principal resultado fue triplicar el número de fumadores en España, de hecho, muchos que habían dejado de fumar hacía años se re-engancharon con gran éxito a partir de la adopción de la Ley Anti-Tabaco”.


Así pues, entre otras medidas aparentemente delirantes pero eficaces, la nueva ley prohíbe la lectura en unos locales y no en otros de manera absolutamente arbitraria, para evitar razonamientos.


Pretende así que se lea más tanto en los locales en que leer esté prohibido (por el gustazo de saltarse la ley) como en los locales en que leer esté permitido (porque habrá carteles detallando eso de “Aquí se permite leer”).


¿Qué opina usted de la Ley Anti-Lectura para la promoción de la lectura?



“Conmigo funcionará fijo. Todo lo que sea prohibir de boquilla me excita mucho y soy una persona que incumple todo a rajatabla, incluidos los diez mandamientos”

Girolamo Gertrudis
Arquitecto y ensayista




“Genial. Ahora fumaré libros y me leeré los mensajes de las cajetillas de tabaco, esos que acojonan con que vas a estirar la pata y con fotos de riñones podríos”

Ataúlfo Rofo
Comentarista de carreras de sacos en TVE




“Escribo para quejarme: esta información es errónea. En España se puede fumar crack por doquier, excepto si el fumador ya ha fenecido a causa de un tumor en la punta de la p****”.

Surinam Mahfuz
Extranjero


8/04/2008

El "gourmet" suizo no estaba muerto, "estaba buscando comida, lereilereile lereilerá"


Mixtos Press, 11 de agosto de 2008 - Un "gourmet" suizo, Henry Pascal, que se encontraba en España en plena ruta por los mejores restaurantes del mundo ha reaparecido hoy con un jamón de jabugo en una mano y un plato de migas de pastor en la otra, tragando a dos carrillos.

El Sr. Pascal había sido visto por última vez en junio cenando (por decir algo) en "El Bulli", el asequible restaurante para mentes deconstruídas de Gerona que es regentado por el genio inapelable Excmo. Sr. D. Ferrán Adría y Cifuentes.

El Sr. Pascal ha sido por fín avistado por los Mossos d'Esquadra en Barcelona, comiendo como si le fuese la vida en ello, y ha declarado que "no desaparecí, me escaquée para buscar algo de yantar porque después del menú de El Bulli me quedé con más hambre que un eremita, así que me fui a la cocina a rebuscar alguna sobra, algo de comer, lo que fuera. Pero me tiré más de un mes buscando y no encontré nada más que cabello de ángel sabor ricino, nitrógeno líquido en botellas de medio litro, y vete tú a saber qué mierd*s, vamos que me fui al Carrefour y aquí me véis, con este pata negra entre los dientes. He vuelto a nacer".

"La última ve que le vi se levantaba de la mesa para ir a buscar unas bragas que decía se le habían olvidado en el cagatorio, es decir, en el baño", dijo el director general adjunto de "El Bulli", Juli Soler, a The Arrancapapas. "Se ve que era una mala excusa para pirarse y hacer un "simpa". Me temo que no le había gustado el plato estrella "watching visions".


Los Mossos d'Esquadra habían iniciado ya una investigación para encontrar al Sr. Pascal, aunque un portavoz no quiso hacer declaraciones sobre si el 'gourmet' podría simplemente haberse marchado sin pagar, aunque nunca lo descartaron "porque la verdad es que tiene delito pagar por no comer nada más que bazofia y encima en porciones miniaturizadas por medio de la nanotecnología".

Según informaciones de no se sabe dónde, el Sr. Pascal trabajaba como tragaldabas profesional y había decidido gastarse sus ahorros en los 68 restaurantes del mundo que tienen las tres estrellas de la prestigiosa guía Michelín. Pero ha cambiado de plan radicalmente y ahora dice que se queda a vivir en un pueblo de Cádiz a para hincharse a comer papas aliñás y tortitas de camarones. Hace bien.