8/04/2008

El "gourmet" suizo no estaba muerto, "estaba buscando comida, lereilereile lereilerá"


Mixtos Press, 11 de agosto de 2008 - Un "gourmet" suizo, Henry Pascal, que se encontraba en España en plena ruta por los mejores restaurantes del mundo ha reaparecido hoy con un jamón de jabugo en una mano y un plato de migas de pastor en la otra, tragando a dos carrillos.

El Sr. Pascal había sido visto por última vez en junio cenando (por decir algo) en "El Bulli", el asequible restaurante para mentes deconstruídas de Gerona que es regentado por el genio inapelable Excmo. Sr. D. Ferrán Adría y Cifuentes.

El Sr. Pascal ha sido por fín avistado por los Mossos d'Esquadra en Barcelona, comiendo como si le fuese la vida en ello, y ha declarado que "no desaparecí, me escaquée para buscar algo de yantar porque después del menú de El Bulli me quedé con más hambre que un eremita, así que me fui a la cocina a rebuscar alguna sobra, algo de comer, lo que fuera. Pero me tiré más de un mes buscando y no encontré nada más que cabello de ángel sabor ricino, nitrógeno líquido en botellas de medio litro, y vete tú a saber qué mierd*s, vamos que me fui al Carrefour y aquí me véis, con este pata negra entre los dientes. He vuelto a nacer".

"La última ve que le vi se levantaba de la mesa para ir a buscar unas bragas que decía se le habían olvidado en el cagatorio, es decir, en el baño", dijo el director general adjunto de "El Bulli", Juli Soler, a The Arrancapapas. "Se ve que era una mala excusa para pirarse y hacer un "simpa". Me temo que no le había gustado el plato estrella "watching visions".


Los Mossos d'Esquadra habían iniciado ya una investigación para encontrar al Sr. Pascal, aunque un portavoz no quiso hacer declaraciones sobre si el 'gourmet' podría simplemente haberse marchado sin pagar, aunque nunca lo descartaron "porque la verdad es que tiene delito pagar por no comer nada más que bazofia y encima en porciones miniaturizadas por medio de la nanotecnología".

Según informaciones de no se sabe dónde, el Sr. Pascal trabajaba como tragaldabas profesional y había decidido gastarse sus ahorros en los 68 restaurantes del mundo que tienen las tres estrellas de la prestigiosa guía Michelín. Pero ha cambiado de plan radicalmente y ahora dice que se queda a vivir en un pueblo de Cádiz a para hincharse a comer papas aliñás y tortitas de camarones. Hace bien.



2 comentarios:

  1. jejeje, qué razón tienes... La vírgen hay que ser gili****** para pagar esa pastaza por quedarte con hambre. Para eso me quedo con hambre gratis y no como ni un plato arroz, pero no pago, coño.
    Total, de pringaos. A mí dame una fuentecica de papas a lo pobre y un par de huevos fritos y déjame de mierdas...

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  2. Joder, por fin un blog decente.

    Verdades como puños entre tanta mierda de internet.

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