7/06/2009

Sudoroso y angustiado, Benedicto XVI acepta públicamente que el aborto "está muy bien"


Estreñimiento Press, 13 de julio de 2009 - Reescribiendo de un plumazo más de 2.000 años de doctrina católica, un Benedicto XVI con dificultades para respirar y visiblemente estresado anunció el pasado domingo a los medios de comunicación que "a partir de hoy abortar es perfectamente aceptable para el Señor, de hecho Dios lo recomienda en caso de duda".

La rueda de prensa, que ha levantado ampollas entre los teólogos del Vaticano, parece ser el resultado de cierta agitación en la residencia papal. Testigos presenciales vieron, durante la noche que precedió al anuncio, que BenedictoXVI lanzaba improperios a su propia imagen en el espejo, se mesaba los cabellos con desesperación y hacía unas cuantas llamadas histéricas durante toda la madrugada.

"Amigos cristianos, hermanos y hermanas, abortar no es... digamos... ejem... no es para tanto ni se condena uno ni nada", anunció entrecortadamente el sumo pontífice mientras presentaba el proyecto de edicto papal que dará el visto bueno al aborto. "De hecho está escrito por ahí, dicen unos expertos, que acabar con una vida inocente a veces puede ser una bendición para todos, por ejemplo cuando la salud de una madre está en peligro, o..., por ejemplo, cuando alguien es muy viejo ya para ser padre", dijo con voz temblorosa el santo padre mientras vertía gordas gotas de sudor frío sobre los micrófonos.



Ante una multitud perpleja que colmaba la plaza de San Pedro, el líder católico añadió que deshacerse de un feto "no es realmente un pecado muy tocho, sobre todo si alguien implicado en el tema piensa que la cosa le va a complicar la existencia. Dios me visitó en sueños ayer por la noche y me dijo: Benedicto, esto del aborto es opcional, de verdad, si alguien quiere hacerlo simplemente hay que dejarle, y guardar el secretillo, y todos contentos".

Mientras se secaba el sudor con la manga del hábito papal, Benedicto XVI añadió que "ciertas doctrinas religiosas deberían adaptarse a nuevas realidades, como por ejemplo lo largo que es un embarazo, la posibilidad de complicaciones de salud para la madre, y que a veces dos personas se conocen durante una noche loca, pierden los papeles, y cometen el error más grande de sus vidas".

"Toda mujer católica, particularmente quienes se llamen Vanessa, tienen el derecho de elegir", balbuceó el papa. "Y si eligen mal, es decir, si eligen tener el niño, lo cual claramente es una idiotez como un piano y además puede perjudicar a terceros, entonces a lo mejor digo yo que deberían ser consecuentes y emigrar a un pueblo perdido a 10.000 kilómetros de distancia para nunca jamás regresar".


1 comentario:

  1. Benedicto este es un crack total. Un día de estos es capaz de ponerse a estudiar religión, ya lo verás.

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